martes, 24 de diciembre de 2013

Van a por todas


Rabia, indignación, desolación. Éstos son algunos de los sentimientos que muchas personas estamos padeciendo al ver cómo los avances sociales y políticos conseguidos en los últimos 35 años están siendo desmantelados. El PP de Rajoy no defiende derechos, impone antiderechos.
Han atacado los derechos sociales, recortando y privatizando el Estado del Bienestar; los derechos civiles, con la pretendida Ley de Seguridad Ciudadana que es en realidad una ley de represión ciudadana. En paralelo, la Ley de Seguridad Privada refuerza la política del miedo y la coacción. En definitiva, el Gobierno de Rajoy convierte los derechos en delitos, pervirtiendo así todos los principios y valores de la democracia.

Pero si hay un frente que gusta especialmente a esta derecha es el de atentar contra los derechos de las mujeres. Por si no era suficiente con el impacto que los recortes al Estado del Bienestar tienen sobre las mujeres, a lo que sumaron la negación del derecho a la reproducción asistida a lesbianas y mujeres solas, ahora nos quitan otro derecho: el derecho a una maternidad libremente elegida. El derecho a decidir libremente. Con esta reforma consiguen generar inseguridad jurídica a las y los profesionales sanitarios, un mecanismo de coacción muy eficaz para dificultar la práctica médica y por otro lado, convierten en una carrera de obstáculos para las mujeres la posibilidad de interrumpir voluntariamente un embarazo. En definitiva, a las mujeres sólo nos van a quedar dos opciones, si tienes recursos, acudir a cualquiera de los países europeos que tienen leyes de plazos, la mayoría por cierto; o bien, se verán abocadas a realizar abortos clandestinos poniendo en grave riesgo su vida y su salud. En definitiva, lo único que garantiza esta Ley es dolor y sufrimiento para las mujeres que quieran interrumpir su embarazo.

Una reforma que reconoce derechos a unos y se los quita y niega a las mujeres. Se reconoce el derecho a objetar en conciencia de todos los profesionales sanitarios, pero nos niegan el derecho a ejercer la libertad de conciencia a las mujeres a la hora de tomar una decisión de forma libre y autónoma sin necesidad de ser tuteladas. Las mujeres somos sujetos de derechos y la tutela médica que nos quieren imponer es un insulto a nuestra inteligencia y un ataque a nuestra dignidad.
La triple alianza de la derecha política, económica y religiosa está siendo devastadora para una sociedad que, a pesar de los ataques permanentes a nuestros derechos y libertades que estamos sufriendo, permanece todavía en estado de shock. Estoy convencida de que estas políticas ni siquiera responden al interés o a la voluntad de la mayoría de las personas que votaron al PP. Ya no hay lugar para seguir siendo la presunta "mayoría silenciosa".

Vamos a reaccionar, estoy segura de ello, porque este es un país que sufrió cuarenta años de dictadura nacionalcatólica, con varias generaciones de españoles y españolas que vivieron esos años con mucho dolor y sufrimiento. Somos una sociedad que, no sin esfuerzo, ha podido superar aquellos tristes años y que gracias a la democracia, que tanto nos costó conseguir, ha podido crecer y vivir en libertad. Por todo ello, desde la más profunda conciencia cívica, ciudadana y democrática, no podemos permitir que nos sigan arrebatando derechos y libertades. Bajo ninguna circunstancia queremos volver a una España en blanco y negro, con el NO-DO, servido ahora en televisión de plasma, de telón de fondo.

Artículo de opinión publicado el 24/12/2013 en La Provincia: http://www.laprovincia.es/opinion/2013/12/24//579752.html

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